SHACKLETON Y LA VIDA

 

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Sir Ernest Shackleton decidió en 1914 viajar a  la Antártida y cruzar el continente helado de punta a punta pasando a través del polo. Para este fin hizo los preparativos de lo que acabaría llamándose Expedición Imperial Transantártica.

Al inicio de la empresa publicó el siguiente anuncio en un periódico local:

Anuncio-de-Ernest-Shackleton_Original-traducción

Shackleton era consciente de la dificultad del viaje y del peligro que corría, sabía del riesgo que conllevaba atravesar el polo sur, unas tierras ignotas, oscuras, desérticas y heladas, aunque al final si se conseguía se verían extraordinariamente reconocidos.

“A las pocas semanas de  partir el Endurance quedó atrapado en el hielo del mar de Weddell antes de llegar a la bahía Vahsel, y a pesar de los esfuerzos por liberar el barco, este fue a la deriva hacia el norte en un bloque de hielo durante el invierno antártico de 1915. Finalmente, el hielo aplastó y hundió el barco, dejando sobre el hielo a los 27 hombres de la tripulación, que se vieron sometidos a una serie de duras pruebas: meses de espera en campamentos improvisados sobre el hielo, un viaje en botes salvavidas a la isla Elefante, una segunda travesía de 1300 kilómetros en un bote abierto, el James Caird, y tener que atravesar las montañas de Georgia del Sur, para, finalmente, ser todos rescatados sin una sola baja” (wikipedia).

Touched Up no sharpening

Afortunadamente toda la tripulación regresó a tierra tras miles de kilómetros, perdidos entre los hielos y los mares gélidos de la Antártida, sobreviviendo a un frío intenso y alimentándose con carne de foca. Todos juntos, todos confiando unos en los otros, empujando por el glaciar el bote James Caird en busca de mares abiertos para recorrer a remo y vela 1.300 km y arribar a la pequeña isla de Georgia del Sur, un punto perdido en el Océano Antártico.

Una proeza, no era necesario atravesar la Antártida, ya la misma lucha por vivir, por superar las adversidades, por no dejar ni a un solo marinero detrás es el mayor reconocimiento que se le podía hacer a Ernest Shackleton y a su tripulación.


Me han operado de cáncer. Una operación importante y que ha salido bien, queda mucha recuperación, mucha espera para la normalización, pero cuando hablamos de cáncer y decimos  que hay esperanza decimos también  que vamos por un buen camino, que nos espera la vida como a los marineros del Endurance.

Cuando supe que tenía esta enfermedad escribí en mi blog una entrada titulada así: el cáncer, tras la operación confirmo que de todo lo que comentaba en ese artículo  quizás el apartado más importante es el referido a la ayuda, al acompañamiento, de lo necesario que es tener a la familia, a los amigos, a los compañeros cerca. Han sido muchas las llamadas, las palabras de ánimo, los abrazos… Ha sido increíble recibir tantas y tantas muestras de cariño, realmente os he sentido cerca, muy cerca y desde esta azotea os escribo agradeciendo vuestra ayuda emocional y sincera, todos hemos ido juntos remando en ese bote buscando un punto mínimo en el océano y en el que hemos desembarcado sanos y salvo.

Gracias de corazón!

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Nota.- Gracias Jesús Alcoba por inyectarme la pasión por Shackleton

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One Reply to “SHACKLETON Y LA VIDA”

  1. Querido amigo, me alegro enormemente saber que esta segunda etapa del camino ha ido perfectamente. Ahora toca seguir atravesando la Antártida, pero no vas sólo, vas con todas las personas que te queremos y te admiramos. Fuerza. Abrazo grande.

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