DE OFICIO: DOCENTE

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Cuando se producen cambios políticos “radicales” como se están produciendo en Andalucía es lógico que la Educación aparezca como tema de primer orden, ya que se entiende que la formación de un pueblo es esencial para su desarrollo, aunque mejor en los momentos que vivimos se podría decir que es vital para su manipulación y aborregamiento.

¿Importa/llega esta intención, estos cambios, al aula? o mejor dicho, ¿es consciente el docente de la intención o modificación de las normativas y conciertos educativos?

Don Agustín era un buen maestro, su lema favorito era “la letra con sangre entra” y en el entorno del colegio de curas su fama le precedía. No hacía falta violencia física, solo con mirarnos y su actitud nos producía auténtico pavor. Sentado en el pupitre, con apenas 8 o 9 años,  con mi amigo “Masu”, seguía las clases monótonas e interminables, callado e inmóvil por si acaso… Sí, el miedo es una herramienta eficaz de enseñanza/aprendizaje con un inconveniente insalvable como es la discriminación.

Me imagino a Don Agustín  corrigiendo nuestras redacciones ajeno a la casuística personal de cada uno de nosotros; a mí por norma me ponía un cero y me atravesaba el escrito con una línea doble roja y una frase que dolía más que una cuchillada: !Copiado o hecho por su padre! !Mi padre! un hombre que trabajaba en los albañiles y se llevaba veinticuatro horas trabajando y al que apenas veía los fines de semana… con unos estudios básicos y que me pedía que le hiciera los números para cobrar sus chapuces…

No protestaba, me refugiaba tras mis gafas de culo de botella y una lágrima se me caía lentamente por la mejilla. Dejé de estudiar, me expulsaron y no seguí la tradición familiar de la albañilería porque mi padre no era buen maestro en la enseñanza de su oficio ni yo me veía amasando yeso con unas gafas que me impedían ver tras el impacto de la mezcla y del cemento. Aun así sobreviví a pesar de Don Agustín, del sistema.  Otros muchos se quedaron en el camino.

Ahora la sangre se licua en buenas intenciones, en frases hechas que comprenden toda una filosofía: Hay que considerar a cada alumno, sus intereses…  Se aprende cuando hay emociones… Hay que trabajar en colaboración con los demás…   El profesor es un guía….

!Ay! si Don Agustín leyera esto….  !Ay! cuánto hemos cambiado…  ¿hasta cuándo? y repito,  ¿Importa/llega esta intención, estos cambios, al aula? o mejor dicho, ¿es consciente el docente de la intención o modificación de las normativas y conciertos educativos?

Quizás muchos de nosotros en la Escuela Pública nademos contracorriente algunos años más, quizás incluso nos ignoren algún tiempo, “ya se cansarán”, pero no creo que la imposición y los cambios se obvien en la Escuela Privada (concertada) si no, ¿por qué tanto interés en ampliar la enseñanza concertada a costa de la pública? ¿Miedo? no, preocupación.

Preocupación por la actitud de los docentes que aparecen como meros ejecutores de un plan establecido y, a la vez, esperanza porque ya hemos sentido y vivido las sonrisas de los niños y niñas cuando aprenden con interés, cuando son respetados  y reconocidos sus valores y capacidades.

Soy/somos  Docentes. Seguimos.

 

 

 

 

 

 

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