Los niños y niñas de El Vacie

La señorita Rosario miraba a Jesús, le miraba a los ojos, unos ojos tristes y perdidos que dejaban escapar una lágrima cristalina. La tristeza iba más allá de la clase: estaba en su pequeño corazón y se perdía en elgún rincón de El Vacie. Jesús tiene siete años y no tiene más futuro que seguir …

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